Candal Tours

Vilnius es una ciudad pequeña y manejable para el turista, que puede recorrer todo su centro a pie en un par de horas. La ciudad destaca por sus edificios de estilo barroco, especialmente sus iglesias, pero en lo días de verano puede disfrutarse también de la tranquilidad de su amplia vida de terrazas y una animada vida nocturna. La Plaza de la Catedral ejerce como punto neurálgico de la ciudad de Vilnius. En ella destaca la catedral de San Stanislaus y San Vladislav, un edificio blanquísimo con una entrada de columnas que recuerdan más a edificios griegos o romanos que a una catedral tradicional y, sobre todo, la torre blanca que alberga el campanario de la catedral y que está separada unos metros de la misma. Desde allí, se puede llegar a la mayor parte de los puntos principales de Vilnius en pocos minutos. La Universidad está a dos minutos y la calle más importante de la ciudad, Gedimino Prospektas, comienza en la misma plaza. También están cerca el Museo Nacional, la Torre de Gediminas y Pilies Gatve, la calle que atraviesa todo el centro histórico de Vilnius.